A la mañana siguiente desperté muy temprano, la lluvia no había cesado en su húmedo murmullo ya que se escuchaba gotear desde las tejas del techo hasta el escurrimiento del agua en los vidrios y paredes, lo primero que advertí es de que me encontraba vestido y eso me puso de mal humor, ¿como empezar un día en que uno se olvida la noche anterior de ponerse cómodo para dormir?, en mi cabeza aún no se habían acomodado los recuerdos del porqué estaba yo ahí, empecé por reconocer la habitación, lo que me volvió rápidamente conciente a los hechos que me ubicaron en ese lugar, miré la hora en el reloj de pulso que tenia en mi muñeca, las 5.45 a.m. , la penumbra se retiraba como un ladrón de la noche, para dejar a la claridad del nuevo día el reinado de un amanecer, un amanecer distinto a los que estaba acostumbrado en Puebla, aquí en la sierra, a pesar de la nubosidad que cubría por completo el cielo, me parecía que los colores de los árboles son más concentrados, las flores sus pétalos como que se abren despertando de un letargo haciéndolo perezosamente, los pájaros con una alegría que hasta un malhumorado citadino como yo, sonríe a la vida por el nuevo día por venir, con solo oir esos cantos casi celestiales .
Rápidamente me despojé de estos pensamientos y de un brinco, como se dice, salté de la cama disponiéndome a bañar, cambiarme de ropa, desayunar, para estar listo a las 8 de la mañana y cumplir con mi presencia en las oficinas de la sub-delegación SEP, en donde sé que me esperaban con impaciencia para que tomará de inmediato las responsabilidades de el cargo de maestro.
Me presenté puntual a mi cita cargando los documentos que me acreditarian profesionalmente ante los funcionarios regionales, me dirijo al primer escritorio con la secretaria que se encontraba a la entrada de la oficina, y le explico a ella el motivo de mi visita, me escucha con impaciencia, molesta por que la había interrumpido de su agradable charla que sostenía con su compañera de trabajo, no obstante lo anterior me anunció con el supervisor responsable de mi acreditamiento, después de varios minutos de espera sentado en una desvencijada silla que seguramente acompañó al edificio en su ya lejana inauguración, el profesor Francisco Morales, que así se llama el supervisor, me recibe con asombro pues ignoraba de mi nombramiento, las oficinas de la Secretaría en Puebla, no enviarón el aviso correspondiente a los funcionarios de la sub-delegación, lo que ocasionó el inicio de un sin número de llamadas telefónicas de larga distancia para dar con el responsable en Puebla que omitió el envió del documento de referencia, se me hicieron largos los minutos escuchando a lo lejos esas discusiones internas, por que hasta ese momento yo había pensado que se me estaba esperando con impaciencia y resulta que hubiera sido igual si me presento en 30 días, por lo visto mi novata experiencia todavía no conocía de la lentitud con que se trabaja en la burocracia mexicana, estaba aprendiendo desde el primer día como deben de tratarse o resolver los asuntos oficiales.
Finalmente despues de 3 largas horas el nombramiento fué enviado por medio de estos modernos aparatos que comunmente llamamos fax,por supuesto con las reservas de ley de que se deberia esperar la certificación del documento original, que el empleado poblano prometió realizar ese mismo día por la entregas más rápida que utiliza la Secretaría, la verdad no sé ni me puse a preguntar si en este caso serìa por mensajeria o burro, lo importante para mí es de que ya contaba con el nombramiento que en ese momento aceptaba por bueno el profesor Morales, quien con mucha seriedad como lo ameritaba el caso me llama y me dice ,"profesor Gustavo Benitez Rangel",es para nosotros una satisfaccion muy grande darle la bienvenida a esta Sub-delegacion norte de la Secretería de Educación Pública del estado, como maestro rural para la primaria -secundaria establecida en San Juan Tatotongo del Municipio de Huachinango ", me quedé de una pieza, en mi vida y no obstante ser maestro jamas habia escuchado el nombre de esa población, por lo que con temor me atreví a preguntar, ¿profesor Morales disculpe mi ignorancia pero sería tan amable de mostrarme en el mapa la poblacion a la que se me asigna mi plaza?, con el ceño fruncido y la mirada penetrante se me queda mirando fijamente diciendome ,"profesor Benitez hagame el favor de tomar el mapa de nuestro estado el que se encuentra en la pared de la entrada a la recepción y por Ud mismo busque su lugar de trabajo, yo he perdido mucho el tiempo el día de hoy con la busqueda de su nombramiento, y tengo mucho trabajo que realizar por el momento, salga pues de la oficina y pongase a trabajar", me dijo con voz imperiosa.
Con el mapa en la mano lo extendí sobre el escritorio vacio de la recepción , empezando a buscar la población de marras, empecé por aquellas cercanas a Teziutlán y poco a poco fuí descendiendo hasta que a un lado de Huauchinango, aparece el nombre de San Juan Tatongo, ¡eureka!, me dije, para mis adentros, no es tan lejos de esa importante ciudad de la parte alta de la sierra poblana, mis pensamientos rapidamente fueron positivos pensando en las posibilidades de viajar con frecuencia a Puebla, para visitar a mi novia y a mi madre querida, volví a colgar el mapa en su lugar y con una sonrisa me acerco a la oficina del profesor Morales y le sorprendo con mi pregunta ,y bien ¿cuando salgo para alla?, el se echó a reir, y me dijo, no cabe duda que los muchachos siempre tienen prisa, aún cuando sea para sufrir, mira Gustavo, me dijo tuteandome por primera vez, lo que tienes que hacer es investigar todo lo relacionado con esa comunidad; sus caminos, la poblacion aproximada que habita ,que lenguas nativas se hablan, su situación política y religiosa. etc., y despúes me preguntas cuando sales para allá, anda con la secretaria Rosita , para que te haga tu alta , y te ponga un poco al tanto de San Juan.
Rosita y Yo platicamos durante 3 horas , ella me dió toda la información de mi comunidad asignada, y Yo le proporcioné los datos necesarios para mi expediente personal para la Secretaria de Educación estatal, serían cerca de las 5 de la tarde cuando terminamos la entrevista , con el corazon deshecho, pues me habia informado entre otras cosas que a pesar de que en el mapa la distancia entre Huachinango y San Juan se visualiza corta, en realidad la falta de camino por el terreno tan agreste y desigual ,se requerian de aproximadamente 6 0 7 horas para llegar , dependiendo del clima, o del uso de caballo o mula. digo que tenía el corazon deshecho porque los planes de ir a Puebla con frecuencia se esfumaron de inmediato, pero no obstante lo anterior me llené de aire los pulmones y con una seguridad para entoces desconocida por mi le dije al profesor Morales, profesor no voy, renuncio, busquese otro maestro estoy seguro que no es para mí ese puesto, Yo estoy destinado a mejores oportunidades y..........¡ basta!, me dijo el profesor por hoy no hablemos más del tema ve a tu hotel a descansar y medita las oportunidades que se te presentan, tal vez yo, tuve la culpa al decirte que que tenias prisa para ir a sufrir, me arrepiento de haber hablado así y ahora te pido que vayas a pensar bien en tu decisión, te espero mañana, para que me digas que vamos hacer con tu nombramiento.
sábado, 19 de abril de 2008
lunes, 7 de abril de 2008
CAPITULO II - RECIBIENDO NOTICIAS
Foto. San Juan Tatongo ubicado en la sierra de donde ustedes quieran, pero en este caso de Puebla.
Gustavo, gritó mi madre te ha llegado una carta de la oficina Regional de la SEP, corrí presuroso al encuentro de la noticia esperada por varios días y que ahora se encontraba en manos de mi madre, la tomé con la ansiedad de quien toma de la cintura por primera vez a la mujer amada , al desdoblar esa hoja, poco a poco mi corazón se aceleraba en su ritmo cardiaco, y eso lo sé bien por que soy médico, por lo que no podía estar equivocado en cuanto a mis expresiones corporales, efectivamente la carta era de la oficina Regional en Puebla de SEP, en ella se me informaba de mi nombramiento como profesor en la oficina sub.-regional del la SEP de Teziutlán, ciudad a la que debía trasladarme en un termino de cinco días hábiles, para iniciar mis actividades como profesionista en el oficio de Hipócrates, nadie podría describir la emoción que me embargaba en ese momento, ya que durante cuatro meses, estuve en espera angustiosa de una decisión sobre mi solicitud para trabajar en beneficio de la salud, y digo en beneficio de la salud, por que como todo joven de treinta años aun tenía las fantasías de un hidalgo, ayudar al que te necesita..
Dos días después viajaba en un autobús al punto de encuentro con mi cita serrana, durante el viaje los sueños que tuve fueron estando despierto, por fin mi anhelo de juventud se estaba realizando, y por supuesto que Yo no dejaría que nada ni nadie se interpusiera en el nuevo camino que la vida me concedía, dejaba atrás el amor de mi novia , la soledad de mi viuda madre ,así como la estimación de mis amigos de la facultad con quienes me reunía los miércoles de cada semana , para intercambiar conocimientos, chistes y platica de amores, todo esto en un viejo salón, en el que jugábamos billar y dominó a la luz de una lámpara con tan tenue luz que la más de las veces Antonio nuestro amigo más bromista se aprovechaba para hacernos trampa sin que consiguiéramos los demás hacerle pagar las cervezas que se había tomado, pero todo esto ocurría siempre con la risa continua y la desfachatez que te dan los pocos años y la falta de responsabilidades, ya que todos los ahí reunidos estábamos en las mismas condiciones, en la impaciente espera de una oportunidad de ser nos útiles a nosotros mismos y a la sociedad que nos forjo, pero no quiero hacer más largo el relato que el viaje , por fin después de cuatro horas habíamos llegado a la perla de la sierra, Teziutlán, tierra de caciques y gente de mucho trabajo con su esperanza de siempre , de un año de cosecha mejor que el anterior, el cual por cierto había estado bastante mal.
Era el mes de julio la ciudad me recibió bajo una pertinaz lluvia que esa tarde hacia que la tierra despidiera un olor a fragancia de árboles frutales que combinaban sus aromas sin que se distinguiera ninguno, olor a manzana, a naranja, a ciruela pero lo mas sorprendente es que ese perfume acrecentaba mi ánimo como el de un recluta que se presenta a filas por primera vez. Buscaba un hotel cerca del centro cargando mi pesado bagaje que consistía en dos grandes maletas, viejas , rotas, pero eso si con magnificas chapas que resguardaban para mí todo lo que en ese momento eran mis más preciadas propiedades, libros, ropa nueva y vieja, un álbum de fotografías que mi madre insistió en que me trajera para no olvidarme de mis seres amados, objetos personales de limpieza en fin todo lo que un viajero piensa que debe llevar cuando su estadía fuera de casa será larga , volviendo al asunto de las maletas debo mencionar que estas habían sido las compañeras inseparables de mi difunto padre que con su profesión de agente de ventas recorrió todo el país ,hasta que un día la muerte le sorprendió y murió víctima de un viejo padecimiento que lo atacó solitario en el cuarto de un hotel en un pequeño pueblo, sin que la ayuda médica estuviera en sus últimos momentos, tal vez por ello yo me dediqué los últimos años de mi carrera a estudiar con tanta devoción que mi madre llegó a molestarse por las largas desveladas que con frecuencia acompañaban mis solitarias noches que solo yo entendía, por cuanto mas aprendiera , mejor realizaría mi trabajo.
Me encuentro a la puerta del Hotel cuyo nombre nunca se me olvidara ya que se llama como mi novia, Amparo, aquella linda compañera de estudios, que con tristeza de mujer amada acababa por dejar en Puebla con la promesa de que pronto volvería.
Una vez registrado en la recepción del hotel se me asignó la habitación 116, rapidamente desempaqué mis pertenencias y me dispuse a salir para presentarme en las oficinas de la sub-delegación de SEP, serían aproximadamente las seis de la tarde cuando abandoné el hotel ,la lluvia amenazaba estar por toda la tarde y la noche, en virtud del que el cielo se encontraba totalmente cubierto de nubes por lo que se podía anticipar una larga noche lluviosa.Informado de la ubicación de las oficinas en cuestión apresuré el paso no solo por no mojarme sino para llegar con prontitud al centro de mi inquietud de varios meses, "la entrevista final",
Cuando llego al número 86 de la callo de Pino Suárez, me encuentro con la puerta cerrada y un aviso de que el horario de atención es de las ocho de la mañana a las cuatro de la tarde, información que difería con la originalmente proporcionada en las oficinas regionales de Puebla en donde se me informo que el horario de la sub-delegación era de ocho de la mañana a las seis de la tarde ,procedí a tocar con firmeza el timbre, la puerta , la ventana, hasta que por ésta última se apareció la cabeza del que fungia como velador ,quien bastante molesto me dio toda clase de explicaciones pero indicándome sobre todo que ya estaba cerrado y que sería hasta el día siguiente a las ocho en que se me podría recibir. Mojado de pies a cabeza, cansado, frustrado, y con mucha hambre me dirigí nuevamente a mi hotel, para cambiarme y buscar un lugar donde pudiera cenar y dar por mi parte terminado ese día, una hora más tarde cenaba en una loncheria cercana al hotel en donde parecía que se reunia todo áquel que fuera forastero en Teziutlán, eso lo sé por que en algunas ocasiones que acompañé a mi padre a sus viajes de recorrido de zona , siempre cenábamos en lugares similares en donde se llenaba de desconocidos pero a la vez como si todos se conocieran, platicaban, se hacían broma, reían y daban a esos momentos un agradable ambiente sino familiar si de mucha camaradería, es exactamente lo que me sucedió esa noche sintiéndome alejado de la casa pero entre conocidos desconocidos como los que habitualmente saludaba mi padre, al filo de las ocho de la noche me despedí de mis ocasionales amigos y regrese al hotel, en donde por producto del viaje y las emociones encontradas del día rendido de sueño me quede sobre la cama con la ropa puesta arrullado por el continuo golpear de las gotas de lluvia sobre la ventana de mi pequeña habitación.
UN NUEVO SOL - CAPITULO I
UN NUEVO SOL.
Esta es la historia común de un pueblo común como hay muchos, que se encuentra situado en la parte mas alta de nuestra sierra poblana, cuenta con aproximadamente 700 habitantes su zona de influencia aumenta este numero a casi 2500 y entonces se le conoce como la comunidad, habitantes que en su mayoría se encuentran desperdigados en un área de 20 a 25 kilómetros del centro de nuestro pueblo que llamaremos San Juan Tatotongo, como todo buen pueblo tiene, su Presidencia Municipal, su escuela primaria-secundaria, su parroquia sin sacerdote de planta, y un pequeño centro de salud del gobierno del estado, o en su caso una paupérrima clínica del IMSS.
El centro de nuestro pueblo se distingue por una plaza cuadrada de dimensiones exactas en todos sus lados los cuales miden 50 metros de largo cada uno , del lado este se encuentra la Presidencia Municipal edificio que alberga además otras oficinas como a su lado derecho lo que podría llamarse archivo municipal, que a su vez también, según sea el caso funciona como oficina del registro civil, ya sea para las actas de nacimiento, de matrimonio y por supuesto de defunción, junto se encuentra la oficina de correos y de telégrafos, que bien es bueno aclarar ya no funciona como tal por que ha sido desplazada por un nuevo y funcional fax, del lado izquierdo del edificio municipal se encuentrazos lo que podría llamarse la comisaría, ya que hay tienen su lugar de trabajo el agente del ministerio publico, el comandante de la inexistente policía, y la entrada para lo que se conoce como cárcel que no es otra cosa que una galera con reja con un pequeño techo y un gran patio en donde son internados aquellas personas que según se dice transgredieron la ley y que están en espera de ser enjuiciados y trasladados con el pesar de sus esposas, madre, hermanos, e hijos a otra cárcel, por supuesta muy retirada del asentamiento original del supuesto delincuente, finalmente en esquina del edificio se encuentra una pequeña oficina para el Presidente Municipal quien desde ese pequeño cubículo dicta las reglas más importantes de su comunidad.
En el frente del lado oeste de la plaza se encuentra la vetusta Parroquia que ha visto pasar sus mejores años y que según registros de la época fue construida por unos padres franciscanos en el año del Señor (así reza la frase) de 1789,abandonada como las mayoría de las iglesias de los pequeños pueblos, sin sacerdote de planta y solo un mayordomo dicese así del que se encarga de la vigilancia, cuidado y limpieza del edificio quien deambula por sus interiores como queriendo resucitar a sus muertos y alegrar con ellos a los vivos. Las oficinas parroquiales polvosas y descuidadas ya que a este lugar tiene prohibido entrar el mayordomo en virtud de que ahí se encuentran los archivos que resguardan el origen de cada uno de los habitantes de San Juan Tatotongo, aquí están las actas de nacimiento anteriores a la entrada de las Leyes de Reforma así como todas las actas y libros de registro de bautizo de los habitantes del lugar, y que solo se puede entrar cuando viene el párroco en su visita mensual, que es cuando se oficia la misa correspondiente y también se llevan a cabo los bautizos de los que nacieron o de los que se encontraban pendientes de recibir las aguas cuaresmales.
Por fuera de la parroquia y a los lados, lo que alguna vez fue el panteón de nuestro mencionado pueblo, en donde al frente exactamente a la entrada de la iglesia guardan reposo eterno los huesos o lo que queda de ellos de aquellos que han sido son y serán los caciques del lugar, es interesante ver como los apellidos se repiten como el sonar de las campanas en día de misa siempre los mismos y en el mismo lugar, y que los más humildes al entrar a la iglesia pisan con guardado regocijo como queriendo cobrar las afrentas que sus antepasados sufrieron, ellos sufren, y sus hijos sufrirán
Por el costado norte de la plaza se tiene lo que se podría llamar el frente y entrada del mercado municipal, ahí se encuentran los comercios más grandes y mejor surtidos y adentro del mercado los puestos montados en piso de tierra para aquellos que vienen de fuera a vender sus mercaderías, durante el día este edificio es la parte del pueblo mas transitada por los vecinos que van a realizar sus compras o en su caso alguna venta, y que serán atendidos por los antiguos comerciantes del lugar quienes les fiaran las mercancías en espera de que les paguen al final de la cosecha o cuando reciban la ayuda económica del gobierno, por supuesto que los precios son consecuencia del monopolio y del interés que les fijan este grupúsculo de comerciantes, siendo oportuno mencionar que son una misma familia que durante años por no decir siglos se han encargado de abastecer la miseria de los habitantes, quienes ni siquiera pueden pensar en salir de su comunidad a comprar o vender sus productos ya que nunca tendrán el dinero para pagar el transporte el cual es también propiedad de una de la familias de potentados del pueblo
Y por el costado sur de la plaza una pequeña escuela, que alberga algo así como 280 niños y jóvenes que estudian la primaria y la secundaria asistidos por 4 profesores que es el número máximo que por razones presupuesto mando el señor Gobernador por medio de la Secretaria de Educación del Estado, los maestros respetados como debe de ser por el apostolado que desempeñan, se hacen bolas para repartirse las diversas materias que imparten a sus hambrientos alumnos, por supuesto que no pueden fallar las constantes faltas de asistencia de los maestros a sus clases asignadas, en virtud de los frecuentes viajes a la capital para arreglar asuntos personales y sindicales que parece que nunca tienen fin, ya sea por el deseo de cambio de plaza (así le llaman) o por reclasificación de su nombramiento lo que siempre trae consigo una mejora económica, situaciones que aun cuando parece una mentira nunca les va a llegar si es que cada uno de los profesores no se encarga personalmente de su asunto, aun cuando esto ocasione la inasistencia propia y de sus alumnos, bien es bueno citar que la escuela nunca se queda sola ya que todo lo anterior se realiza de común acuerdo entre ellos, pero pues ya sabemos la calidad de educación que siempre sale por estos pequeños descuidos de las áreas responsables en su más alto nivel de la educación, sindicato y gobierno.
La Plaza no es mas que un remedo de un gran espacio que alguna vez quiso ser jardín y que se quedo por decisiones de administraciones municipales anteriores en , 4 árboles descuidados y mal ubicados , que son lugar favorito de perros y gente, que los usa de mingitorio o de pie de basurero, como si los árboles comieran ; desperdicio de papel, latas, plástico fierro y que se yo . por supuesto que no pueden faltar las bancas que rodean la plaza fueron donadas por los mas pudientes del pueblo quienes se aseguraron de pasar a la perpetuidad poniéndoles su nombre a cada banca obsequiada, en una de las esquinas de la plaza no falta la venta mañanera del atole y de los tamales elaborados por las mas ancianas del lugar que a falta de pensión económica o alimentaría, ellas como aquellos pajaritos madrugadores se dan cita todos los días desde muy temprano para enriquecer con sus productos la mesa de los vecinos, retirandose cuando ya empieza como ellas dicen la calor, que no es otra cosa que se van cuando acabaron sus tamales y atole, o de plano ya se aburrieron por falta de clientela, pero estén seguros que mañana volverán, hasta que un lejano día el Creador se acuerde de ellas y las mande llamar para su feliz retorno al paraíso, en donde no se si como en los cuentos de Miramontes allá también venderán por la fuerza de la costumbre atole y tamales.
Esta es la historia común de un pueblo común como hay muchos, que se encuentra situado en la parte mas alta de nuestra sierra poblana, cuenta con aproximadamente 700 habitantes su zona de influencia aumenta este numero a casi 2500 y entonces se le conoce como la comunidad, habitantes que en su mayoría se encuentran desperdigados en un área de 20 a 25 kilómetros del centro de nuestro pueblo que llamaremos San Juan Tatotongo, como todo buen pueblo tiene, su Presidencia Municipal, su escuela primaria-secundaria, su parroquia sin sacerdote de planta, y un pequeño centro de salud del gobierno del estado, o en su caso una paupérrima clínica del IMSS.
El centro de nuestro pueblo se distingue por una plaza cuadrada de dimensiones exactas en todos sus lados los cuales miden 50 metros de largo cada uno , del lado este se encuentra la Presidencia Municipal edificio que alberga además otras oficinas como a su lado derecho lo que podría llamarse archivo municipal, que a su vez también, según sea el caso funciona como oficina del registro civil, ya sea para las actas de nacimiento, de matrimonio y por supuesto de defunción, junto se encuentra la oficina de correos y de telégrafos, que bien es bueno aclarar ya no funciona como tal por que ha sido desplazada por un nuevo y funcional fax, del lado izquierdo del edificio municipal se encuentrazos lo que podría llamarse la comisaría, ya que hay tienen su lugar de trabajo el agente del ministerio publico, el comandante de la inexistente policía, y la entrada para lo que se conoce como cárcel que no es otra cosa que una galera con reja con un pequeño techo y un gran patio en donde son internados aquellas personas que según se dice transgredieron la ley y que están en espera de ser enjuiciados y trasladados con el pesar de sus esposas, madre, hermanos, e hijos a otra cárcel, por supuesta muy retirada del asentamiento original del supuesto delincuente, finalmente en esquina del edificio se encuentra una pequeña oficina para el Presidente Municipal quien desde ese pequeño cubículo dicta las reglas más importantes de su comunidad.
En el frente del lado oeste de la plaza se encuentra la vetusta Parroquia que ha visto pasar sus mejores años y que según registros de la época fue construida por unos padres franciscanos en el año del Señor (así reza la frase) de 1789,abandonada como las mayoría de las iglesias de los pequeños pueblos, sin sacerdote de planta y solo un mayordomo dicese así del que se encarga de la vigilancia, cuidado y limpieza del edificio quien deambula por sus interiores como queriendo resucitar a sus muertos y alegrar con ellos a los vivos. Las oficinas parroquiales polvosas y descuidadas ya que a este lugar tiene prohibido entrar el mayordomo en virtud de que ahí se encuentran los archivos que resguardan el origen de cada uno de los habitantes de San Juan Tatotongo, aquí están las actas de nacimiento anteriores a la entrada de las Leyes de Reforma así como todas las actas y libros de registro de bautizo de los habitantes del lugar, y que solo se puede entrar cuando viene el párroco en su visita mensual, que es cuando se oficia la misa correspondiente y también se llevan a cabo los bautizos de los que nacieron o de los que se encontraban pendientes de recibir las aguas cuaresmales.
Por fuera de la parroquia y a los lados, lo que alguna vez fue el panteón de nuestro mencionado pueblo, en donde al frente exactamente a la entrada de la iglesia guardan reposo eterno los huesos o lo que queda de ellos de aquellos que han sido son y serán los caciques del lugar, es interesante ver como los apellidos se repiten como el sonar de las campanas en día de misa siempre los mismos y en el mismo lugar, y que los más humildes al entrar a la iglesia pisan con guardado regocijo como queriendo cobrar las afrentas que sus antepasados sufrieron, ellos sufren, y sus hijos sufrirán
Por el costado norte de la plaza se tiene lo que se podría llamar el frente y entrada del mercado municipal, ahí se encuentran los comercios más grandes y mejor surtidos y adentro del mercado los puestos montados en piso de tierra para aquellos que vienen de fuera a vender sus mercaderías, durante el día este edificio es la parte del pueblo mas transitada por los vecinos que van a realizar sus compras o en su caso alguna venta, y que serán atendidos por los antiguos comerciantes del lugar quienes les fiaran las mercancías en espera de que les paguen al final de la cosecha o cuando reciban la ayuda económica del gobierno, por supuesto que los precios son consecuencia del monopolio y del interés que les fijan este grupúsculo de comerciantes, siendo oportuno mencionar que son una misma familia que durante años por no decir siglos se han encargado de abastecer la miseria de los habitantes, quienes ni siquiera pueden pensar en salir de su comunidad a comprar o vender sus productos ya que nunca tendrán el dinero para pagar el transporte el cual es también propiedad de una de la familias de potentados del pueblo
Y por el costado sur de la plaza una pequeña escuela, que alberga algo así como 280 niños y jóvenes que estudian la primaria y la secundaria asistidos por 4 profesores que es el número máximo que por razones presupuesto mando el señor Gobernador por medio de la Secretaria de Educación del Estado, los maestros respetados como debe de ser por el apostolado que desempeñan, se hacen bolas para repartirse las diversas materias que imparten a sus hambrientos alumnos, por supuesto que no pueden fallar las constantes faltas de asistencia de los maestros a sus clases asignadas, en virtud de los frecuentes viajes a la capital para arreglar asuntos personales y sindicales que parece que nunca tienen fin, ya sea por el deseo de cambio de plaza (así le llaman) o por reclasificación de su nombramiento lo que siempre trae consigo una mejora económica, situaciones que aun cuando parece una mentira nunca les va a llegar si es que cada uno de los profesores no se encarga personalmente de su asunto, aun cuando esto ocasione la inasistencia propia y de sus alumnos, bien es bueno citar que la escuela nunca se queda sola ya que todo lo anterior se realiza de común acuerdo entre ellos, pero pues ya sabemos la calidad de educación que siempre sale por estos pequeños descuidos de las áreas responsables en su más alto nivel de la educación, sindicato y gobierno.
La Plaza no es mas que un remedo de un gran espacio que alguna vez quiso ser jardín y que se quedo por decisiones de administraciones municipales anteriores en , 4 árboles descuidados y mal ubicados , que son lugar favorito de perros y gente, que los usa de mingitorio o de pie de basurero, como si los árboles comieran ; desperdicio de papel, latas, plástico fierro y que se yo . por supuesto que no pueden faltar las bancas que rodean la plaza fueron donadas por los mas pudientes del pueblo quienes se aseguraron de pasar a la perpetuidad poniéndoles su nombre a cada banca obsequiada, en una de las esquinas de la plaza no falta la venta mañanera del atole y de los tamales elaborados por las mas ancianas del lugar que a falta de pensión económica o alimentaría, ellas como aquellos pajaritos madrugadores se dan cita todos los días desde muy temprano para enriquecer con sus productos la mesa de los vecinos, retirandose cuando ya empieza como ellas dicen la calor, que no es otra cosa que se van cuando acabaron sus tamales y atole, o de plano ya se aburrieron por falta de clientela, pero estén seguros que mañana volverán, hasta que un lejano día el Creador se acuerde de ellas y las mande llamar para su feliz retorno al paraíso, en donde no se si como en los cuentos de Miramontes allá también venderán por la fuerza de la costumbre atole y tamales.
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